viernes, febrero 17, 2006

El Caballero y La Sandía

Hace mucho tiempo, un viajero cabalgó hasta un poblado. Vio un grupo enorme de lugareños amontonados frente a un prado, que gritaban y agitaban los brazos. Al acercarse el viajero, algunos corrieron hacia él, pidiendo ayuda a gritos.

-¡Auxilio! Por favor, ¡Socorro! ¿Hay un monstruo en el prado!

El viajero, indignado, miró hacia donde le indicaban. Lo único que desentonaba era una sandía muy grande.

  • Pero no sean ingenuos – dijo- No es un monstruo, es una Sandía.

A los lugareños no les gustó nada lo que decía el recién llegado

  • ¡Es un monstruo! – Gritaron

  • Por Dios, no lo es – exclamó el viajero indignado.

Los lugareños comenzaron a fastidiarse.

  • ¡Es un monstruo! – Insistieron – Si decimos que es un monstruo es porque es un monstruo, y no se discute más.

  • ¡No, no lo es! ¡Cualquiera puede ver que es una simple sandía! – bramó, furioso, el viajero.

Los lugareños, rojos de cólera, acorralaron al extraño, lo arrancaron de su montura y lo arrojaron en una laguna cercana.

Más tarde, ese mismo día, luego que el primer viajero, que salió arrastrándose de la laguna se hubiese marchado, un Caballero Andante llegó al poblado. Los lugareños seguían agolpados frente al prado, gritando de pánico y agitando los brazos. Al acercarse el jinete, de nuevo algunos lugareños corrieron a él, pidiendo ayuda a gritos.

-¡Auxilio! Por favor, ¡Socorro! ¿Hay un monstruo en el prado!

El caballero, mirando hacia el prado gritó “¡Así es!” , y desenvainando su espada se dirigió a todo galope a través del prado echando sablazos por doquier.
Volaron pedazos de sandía por todos lados y en todas direcciones, manchando con su jugo al jinete y a varios curiosos.

El caballero detuvo su marcha y regresó hacia la multitud, quienes lo aclamaban, agradecidos. Estaban tan contentos que lo invitaron a pasar la noche allí, y él aceptó.
Durante su estancia, escuchó con atención la historia de los lugareños y aprendió todo acerca de ellos. Luego les contó historias y hazañas propias. Una de las cosas que les enseñó, poco a poco, fue la diferencia que hay entre un monstruo y una sandía.

Llegó el momento de seguir camino. Los lugareños lo acompañaron hasta la frontera aplaudiéndolo. Al pasar por el prado, uno de ellos aclamó:

-¡Hay una Sandía en el Prado!

-Así es – respondió amablemente el Caballero – Y a veces puede haber monstruos.

Le he contado esta pequeña historia para revelar la moraleja de que ES MUY DIFÍCIL CONVENCER A LOS DEMÁS  DE ALGO SI UNO COMIENZA POR CONTRADECIRLOS.

Siempre que nos hagan una pregunta cuya respuesta es “NO”,  tratemos, en lo posible, de dar una respuesta afirmativa a otra cosa. Por ejemplo, si nos preguntan si queremos Cerveza, podemos responder: “De ser posible, prefiero vino, muchas gracias”. Si nos preguntan si es bueno llevar la contra, respondemos : “Es mejor comenzar por estar de acuerdo, al menos en parte”

Recuerde que para recibir esta y muchas más noticias, consejos y técnicas en su email, tan solo debe suscribirse a nuestro boletín  100% gratuito haciendo clic en http://www.egrupos.net/grupo/negociarparaganar/alta 
, donde, por el mes de febrero, con su suscripción le regalamos un Libro Virtual de Roberto Cerrada, con Los 16 mitos que Ahogarán su Negocio en Internet.


Cristian J. Stival
Editor de NegociarParaGanar
cstival@gmail.com
www.negociarparaganar.com
www.proactivos.com

PD: Recuerde que para darse de alta en el Newsletter , tan solo debe hacer clic en http://www.egrupos.net/grupo/negociarparaganar/alta  y responder el e-mail que nuestro equipo de redacción le enviará.